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Carro bomba en Bogotá: Lo que sabemos

enero 25, 2019

Por Giancarlo Fiorella

Todas las horas aparecen en tiempo local UTC-5.

El 17 de enero del 2019, a las 9:32 AM, una camioneta cargada con 80 kilogramos de pentolita explotó dentro de la Escuela de Cadetes de Policía “General Francisco de Paula Santander (ECSAN), la academia de la Policía Nacional de Colombia ubicada en la parte sur de Bogotá, matando a 21 personas e hiriendo a 68 otras. Por el ataque, las autoridades culparon a “la última guerrilla activa” de Colombia: el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

La explosión evocó memorias de lo peor de la violencia que sacudió a Colombia durante la segunda mitad del siglo 20, y amenaza con pisotear las frágiles negociaciones entre el gobierno y el ELN, las cuales empezaron en los años 90. Además de ser el primer atentado en la capital desde junio del 2017, los reportes preliminares sugirieron que fue un ataque suicida, algo que es sin precedentes como una táctica de la guerrilla en Colombia.

Este artículo contiene un síntesis del atentado en Bogotá del 17 de enero, incluyendo información relevante de fondo. Está análisis va a considerar la posibilidad de que el atentado tenía como blanco una ceremonia de condecoración que culminó minutos antes de la explosión, y que el vehículo explotó cuando el que lo manejaba no pudo encontrar la ceremonia.

 

Preparaciones

Aunque la detonación del explosivo se llevó a cabo dentro de la ECSAN, la preparación para el ataque debió haberse hecho con mucha anticipación. Los carros bomba tienen que ser armados, preparados y planeados en detalle antes que un ataque efectivo pueda llevarse a cabo. Asegurarse de que todo los materiales que se necesitan para construir un carro bomba estén en la lugar y tiempo correcto es un desafío logístico, especialmente cuando se considera que los servicios de seguridad colombianos todavía se mantienen activos contra guerrillas activas como la ELN.

En este caso, parece que las preparaciones físicas comenzaron el 11 de mayo del 2018, cuando la Nissan Patrol usada en el atentado fue comprada por José Aldemar Rojas Rodríguez, alias “Mocho” o “Kiko”, en el departamento de Arauca.

Resumen del uso del vehículo y quien lo poseía (fuente):

El vehículo tuvo que haber sido movido desde Arauca hasta Bogotá, una distancia de cientos de kilómetros. Medios colombianos reportaron que la policía llevó a cabo un allanamiento a un edificio en el sur de Bogotá donde encontraron evidencia que los explosivos fueron montados en el vehículo ahí. Usando reportes hechos alrededor de este edificio, podemos geolocalizarlo a un callejero pequeño en la Diagonal 75a Sur.

Geolocalización del edificio en Tejares de Usme (arriba: fuente, abajo: cortesía de Google/Digital Globe)

En la izquierda, el sitio donde está el edificio como aparece en Google Street View con imagen del 2013. En la derecha, el sitio donde está el edificio como aparece hoy (fuente). El rectángulo rojo marca un punto de referencia para comparación.

 

La Ruta

La ruta del carro bomba al sitio de la detonación fue captada por varias cámaras de seguridad, incluyendo varias dentro del ECSAN. Esto nos permite reconstruir la ruta que tomó el carro bomba hacia su destino, incluyendo los últimos 5 kilómetros cuales El País ya hizo en detalle.

Reconstrucción de los últimos 5 kilómetros de la ruta:

El vehículo se paró por 48 segundos al lado de un puente peatonal 450 metros al oeste de la academia. Existen reportes de algunos medios colombianos diciendo que aquí fue donde una persona se bajó del carro. Sin embargo, la calidad del video es muy baja, y se adelanta 36 segundos justo antes de que la persona supuestamente se baja del carro.La examinación de imágenes de seguridad indica que de hecho sólo había una persona en el carro, dado que la manga del conductor se ven claramente por la parte derecha del carro ya que no fue bloqueada por alguien sentado a su lado. La intersección en la cual ambas de las imágenes de abajo fueron tomadas está sólo a 260 metros de donde el carro se paró al lado del puente peatonal.

Note que el asiento del pasajero parece estar vacío (fuente):

El asiento de pasajero en la parte de atrás a la derecha parece tener algún tipo de barril, el cual probablemente contenía parte del explosivo. Aunque es difícil determinar con certeza, parece que no hay nadie sentado en el asiento detrás del conductor.

Lo que parece ser un barril marcado en azul claro. Note que en la imagen de la izquierda no se puede ver a alguien sentado en el asiento detrás del conductor (izquierda: fuente, derecha: fuente):

Aunque parece que el Nissan no tenía ningún pasajero, si fue seguido por una motocicleta llevando a dos personas por la mayoría de la ruta que reconstruyó El País, menos los últimos 400 metros antes de llegar a la puerta de la academia. En este momento no se sabe quienes eran estas personas, o si estaban involucradas en el atentado.

Colección de imágenes mostrando el par en la moto siguiendo el vehículo. Las primeras cuatro imágenes (arriba izquierda, arriba derecha, abajo izquierda) son de la ruta del vehículo hecha por El País (fuente). Abajo a la derecha: ~600 metros hasta la academia (fuente):

 

La Academia

La ruta dentro de la academia:

De acuerdo con el Ministro de Defensa Guillermo Botero, el atentado se desarrolló de esta manera:

1 – El vehículo entró por una puerta en la parte norte de la academia que es “usada exclusivamente por vehículos de carga“. La puerta estaba abierta para “la sacada de unas motos”, y en ese momento el vehículo pasó por la puerta. Los guardias se dieron cuenta de la incursión “inmediatamente”.

2 – El vehículo se acercó a una puerta en la parte este de la academia. Ahí, un funcionario quien ya estaba atento a la situación se acercó al vehículo y tuvo una interacción con el conductor. El vehículo se puso en retroceso, y se alejó de la puerta.

3 – El conductor manejó una corta distancia hacia el norte, hizo un giro a la izquierda, y detonó la bomba enfrente del dormitorio de mujeres.

Geolocalización del sitio de la explosión.  El punto amarillo marca el sitio:

Al contrario a la información en reportes preliminares, el ministro Botero desmintió que una perro detector de bombas descubrió los explosivos en el vehículo, así alertando a los guardias que el atentado era inminente. De acuerdo con el ministro, el único perro detector de bombas en la academia estaba en la puerta principal de la instalación, no en la puerta de servicio por la cual ingresó el vehículo.

La explosión causó un alto número de víctimas: 21 muertos y decenas más de heridos. La falta de daños estructurales catastróficos a los edificios cerca de la detonación indica que el vehículo explotó cerca de un grupo de personas. Como una institución de entrenamiento, la academia tendría cadetes marchando en formación. De hecho, en una de las imágenes difundidas por el gobierno colombiano se puede observar el vehículo pasando por el lado de varias agrupaciones de cadetes cerca de la entrada de la academia:

El vehículo pasando por agrupaciones de cadetes (fuente):

Hugo Kaaman, quien realiza estudios extensivos de carros bomba, ha resaltado que si Rojas simplemente buscaba cualquier objetivo de oportunidad en la academia, el pudo haber detonado la bomba cerca de estas agrupaciones. En cambio, Kaaman piensa que Rojas estaba buscando una ceremonia de graduación que estaba programada para esa misma mañana.

La cuenta oficial en Twitter de ECSAN compartió imágenes y videos de la ceremonia a la vez que ocurría. El primer tweet anunciando el comienzo de la ceremonia fue montado a las 8:09 AM; el último, a las 9:30 AM. La ceremonia comenzó más temprano de lo planeado dada la muerte de un cadete. Basado en estos tweets, podemos ubicar el sitio de la ceremonia a una calle justo al norte de donde ocurrió la detonación, aproximadamente a 140 metros de distancia:

El lugar donde ocurrió la ceremonia (rectángulo azul), la ruta del vehículo (línea roja), la puerta principal del norte (verde), y la detonación (círculo amarillo:

Basado en estos tweets, Rojas entró a ECSAN aproximadamente al mismo tiempo que la ceremonia terminó, lo cual indica que esta pudo haber sido su objetivo primario. Dada la ruta que tomó Rojas, incluyendo una parada breve en la puerta del este y su subsecuente retroceso, parece que estaba desorientado y que no sabia donde estaba su objetivo. Creemos que es una posibilidad que Rojas tenía la intención de entrar a ECSAN por la puerta principal del norte (en verde, arriba), y de bajar directamente por la calle hasta llegar a los cadetes ahí reunidos para la ceremonia. En cambio, entró a la academia por la puerta equivocada, se desorientó, perdió la ceremonia y después detonó el explosivo cerca de una grupo de cadetes.

 

El Conductor y el Cómplice

Las autoridades colombianas dieron el primer resumen substantivo sobre el atentado un poco pasadas las 8:00 AM el 18 de enero. En una conferencia de prensa, el ministro Botero dijo que Rojas fue miembro de la ELN desde al menos 1994, y que comenzó a trabajar como un experto en explosivos para el grupo en el 2003. En algún punto entre el 2008 y el 2010, Rojas perdió su mano derecha en una explosión.

El ministro Botero dijo que desde al menos el 2012, Rojas fue miembro de una facción del ELN llamado el Frente Domingo Laín, el cual opera en el departamento de Arauca como parte del Frente de Guerra Oriental del grupo. Ahí, el ministro explicó, Rojas trabajo en “directa” conexión con el cabecilla del frente, un hombre llamado Luis Alberto Buritica (alias Culebro Viejo), y que “se hizo responsable” del frente en el 2013. Rojas también fue identificado como un “jefe de inteligencia” por un guerrillero desmovilizado en el 2017.

Durante la conferencia de prensa, el ministro Botero dijo que Rojas fue identificado por un guardia quien lo vio dentro de la ECSAN aproximadamente dos minutos antes de la explosión, y a través de sus huellas dactilares. Las autoridades alegan que una llamada telefónica interceptada a las 10:13 AM—41 minutos después del atentado—de un supuesto miembro del ELN llamado Ricardo Andres Carvajal Salgar capturó el momento cuando “reconocía” a Rojas como el conductor y admitía su participación en el ataque.

El Fiscal General Néstor Humberto Martínez explicó que la intercepción de esa llamada resultó en la ejecución de allanamientos en Bogotá, y que Carvajal fue detenido a las 2:30 AM el 18 de enero. Carvajal fue acusado de terrorismo, homicidio, atentado de homicidio, daños a bienes públicos y transporte de explosivos. Cuando fue detenido, Carvajal tenía en su posesión overoles, un teléfono celular, y un libro llamado “Manual del Combatiente ‘Primera Fase de Instrucción’”:

Imágenes de los objetos que tenía Carvajal en su posesión cuando fue detenido (fuente):

 

El ELN

El ELN fue formado en 1964 en medio de la violencia que marcó el destino de Colombia por el resto del siglo. Fundada por un par de sacerdotes, los primeros miembros del ELN fueron fuertemente influenciados por figuras de la revolución cubana como Ernesto “Che” Guevara. En el 2014, cuando el grupo y el gobierno colombiano atentaban re-empezar negociaciones, se estimaba que el ELN contaba con 2,500 soldados.

Por casi tres décadas, el ELN y el gobierno colombiana han tratado sin éxito de negociar una paz estable separada del proceso con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Un esfuerzo más reciente comenzó en febrero del 2017, cuando representantes de ambos lados se reunieron en Quito, Ecuador.

En las horas después del atentado, Twitter suspendió al menos cuatro cuentas del ELN: @ELN_Paz, @ELN_RANPAL_COL, @Urbano_ELN y @ELN_voces.

 

La Conexión Venezolana

El ministro Botero también dijo que Rojas había viajado a Venezuela en el 2011 para “enseñarle a miembros de la ELN… y a otras personas” como manejar explosivos. Minutos después en la misma conferencia de prensa, fiscal general Martínez reiteró que hay comandantes del ELN en Venezuela, y otro vocero del gobierno indicó que la semana anterior Bogotá le había pedido a Caracas clarificar si tres de los líderes de la guerrilla se encontraban actualmente en Venezuela.

Esta no es la primera vez que el ELN ha sido vinculado con Venezuela. Por lo contrario, la presencia de la guerrilla en el país vecino ha recibido un alto nivel de atención no sólo en los medios colombianos, sino también por parte de observadores internacionales. La ELN capturó titulares en Venezuela tan recientemente como el 4 de noviembre del año pasado, después de que un grupo de guerrillas emboscó una patrulla de la Guardia Nacional Bolivariana en el estado Amazonas, y mató a tres de los soldados e hirió a otros diez.

El ELN llevó a cabo ese ataque, de acuerdo con medios venezolanos, después de que las autoridades de ese país detuvieron un cabecilla de la guerrilla llamado Luis Felipe Ortega Bernal (alias “Garganta”) y cuatro de sus guerreros en territorio venezolano. Bernal formaba parte del Frente Domingo Laín, el mismo grupo al cual Rojas pertenecía.

 

Análisis

EL ELN tomó responsabilidad por el atentado en una declaración compartida por su página web el 21 de enero, y dijo que la operación fue “lícita”.

Ha habido debate sobre si este atentado fue intencionalmente un ataque suicida, o si fue una operación de carro bomba que salió mal. Por una parte, Rojas era un experto de explosivos con experiencia, algo que lo haría una persona importante en cualquier grupo militar. El probablemente tendría un rol más importante dentro del ELN si continuaba fabricando bombas. También parece que la operación casi que falló en sus últimos segundos, ya que Rojas casi que fue interceptado por un guardia en la puerta del este. Puede ser que Rojas tenía la intención de plantar la bomba y después escapar, pero que en cambio la detonó en desesperación con un iniciador de emergencia.

Sin embargo, el hecho de que Rojas estaba manejando el vehículo el mismo es inusual: usar a un fabricante de bombas para plantar un explosivo es una estrategia de alto riesgo. El método que Rojas usó para entrar a la academia también es inusual, y parece que Rojas no tendría mucha expectativa de escapar con su libertad si su intención era abandonar el vehículo. Con la información de fuente abierta disponible actualmente, parece ser que este evento fue un atentado suicida genuino en vez de un atentado de carro bomba que salió mal. Si este es el caso, el evento sería uno sin precedentes en Colombia según nuestro conocimiento.

En una declaración hecha el 18 de enero, el presidente colombiano Iván Duque dijo que había ordenado el fin de la suspensión de órdenes de captura contra miembros del ELN, señal clara que Bogotá está de nuevo en la ofensiva contra el grupo.

Este artículo fue escrito junto con Nick Waters.

Giancarlo Fiorella

Giancarlo es un investigador y entrenador para América Latina de Bellingcat. También es un candidato de PhD en el Centro de Criminologia y Estudios Sociolegales en la Universidad de Toronto, donde sus intereses están enfocados en respuestas policiales al desorden publico y el conflicto civil.

Si tienen preguntas o ideas para artículos, pueden contactarlo a través de su e-mail giancarlo@bellingcat.com, o por Twitter (@gianfiorella).

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